Alguien dijo que si dejás de nombrar a alguien, lo matás.
Con algunas personas no funciona. Dejás de nombrar, censurás pensamientos, ya no mirás fotos. Cuando se instala algún recuerdo lo echás.
Todas las versiones de quien sos están peleadas a muerte. Se culpan, se reprochan, se miran mal, se insultan. De tanto en tanto le permiten la entrada a algún recuerdo, piensan que no puede doler más. Se equivocan, siempre puede dolernos un poco más.
No sé cómo, pero para el amor y para el dolor siempre hay un poco más de lugar.
Nadie puede matar lo que siente. Solo se puede dejar de esperar, y tampoco tengo certezas de eso.
No importa qué tanto esfuerzo hagamos, cuántos libros leamos, cuántas series miremos. No importa cuántas canciones dejemos de escuchar.
Hay gente que vino a nuestra vida para quedarse, aunque se vaya.
No hay comentarios:
Publicar un comentario